
Me dio mucha risa ver a mi vecina salir tempranito el sábado con sus hijos, se subió a la camioneta como si alguien se estuviera muriendo y tuviera que llevarlo al hospital, animada y visiblemente dispuesta a gastar unos cuantos miles se despidió de mi con una sonrisa como diciendo (iré de compras y tu te quedarás barriendo la calle), solo atiné a levantar la mano en señal de “buen día” y continué con mis labores.
Eran las 8;00 p.m y por casualidad estaba en la calle esperando a que mi hermana saliera para ir a tomar unos tragos con unos amigos, en ese momento ella volvió y me impresionó ver la cantidad de cosas que bajó de la camioneta, una pantalla de al menos 10000 pulgadas LED 3D con realidad virtual y lo último en tecnología, ropa de verano, otoño, invierno y zapatos que francamente yo solo utilizaría si fuera teibolera.
Me saludó mientras cargaba más bolsas de las que un humano debería poder controlar y luego de dejar las cajas más grandes a su esposo se acercó para contarme con mucha emoción todo sobre “el buen fin” y lo genial de las ofertas.
Al final utilizó su tarjeta hasta el limite, gastó 30,000 pesos en compras de cosas inútiles e inyectó a la economía (de Estados Unidos) que es la dueña de American Express, 38,000 pesos netos más lo que resulte del atraso en sus pagos mensuales, también logró que varias de las tiendas de Slim, Salinas Pliego y los millonarios de México vendieran como nunca antes y se embolsaran mucho dinero, sin tomar en cuenta lo que ahorraron en publicidad gratis que el gobierno patrocinó.
Le comenté a grandes rasgos de lo inútil que me parecía el “buen fin”, sin embargo mi vecina sacó su mexicaniedad y me echó en cara el que yo no apoyara a la economía interna y que por eso no avanzábamos y un sin fin de tonterías, me dio mucha risa, más cuando las cosas que adquirió son de productos que no fueron fabricados en el país y comprados en tiendas transnacionales que dejan sin opciones de competencia a las pequeñas tiendas de mexicanos soñadores como yo.
Me da mucha risa el buen fin, pero me dará más ver el terrible inicio de año que tendrá mi vecina.